La mayoría de los estadounidenses deben comer menos sal, según un informe
MARTES, 14 de mayo (HealthDay News) -- La mayoría de los estadounidenses deben consumir menos sal, pero demasiada poca sal también puede provocar problemas de salud en algunas personas, según un informe reciente.

El problema es que hay poca evidencia para determinar con exactitud qué constituye demasiada o muy poca sal, según el comité del Instituto de Medicina (IOM) que redactó el informe, que fue publicado el martes.

"Los estudios han observado esfuerzos para reducir la ingesta excesiva de sal, pero han planteado preguntas sobre los daños provocados por una falta de sal", explicó el presidente del comité del IOM, el Dr. Brian Strom, profesor de salud pública y medicina preventiva de la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania, en Filadelfia.

Así que aunque el informe respalda las directrices dietéticas actuales de EE. UU. sobre el consumo de la sal, no determina si esos límites sugeridos podrían o deberían ser más bajos.

"Desafortunadamente, el mensaje es mixto, algo que hicimos a propósito y que refleja los datos mixtos", apuntó Strom. "Claramente respaldamos que, en general, comer demasiada sal es nocivo. [Pero] planteamos preguntas sobre el daño a partir de muy poca sal".

Sin embargo, se ignora el equilibrio adecuado de sal. "Como comité, no proveímos un rango objetivo de lo que debería ser la cantidad adecuada", señaló Strom.

Específicamente, el comité observó la cantidad de sal recomendada en las Directrices dietéticas para los estadounidenses de EE. UU., que aconsejan que la mayoría de personas entre los 14 y los 50 años de edad limiten su ingesta diaria de sal a 2,300 miligramos (mg).

Sin embargo, para más del 50 por ciento de los estadounidenses (los que tienen más de 51 años, los negros y las personas con hipertensión, diabetes o enfermedad renal crónica), esas mismas directrices señalan que la ingesta de sal debe limitarse a 1,500 mg al día.

"La mayoría de estadounidenses ni se acercan al extremo inferior del consumo de sal", anotó Strom.

A pesar de los esfuerzos de la comunidad de salud pública para lograr que las personas consuman menos sal, la mayoría de estadounidenses siguen ingiriendo un promedio de 3,400 mg o más de sal al día. Eso equivale a unas 1.5 cucharaditas de sal, según el comité del IOM.

Apenas el once por ciento de la sal que las personas consumen proviene del salero, añadió un miembro del comité del IOM, el Dr. Joachim Ix, profesor asociado de medicina del Sistema de Atención de Salud de Asuntos de Veteranos de San Diego, en California.

"La mayor parte de la sal que se consume está en los alimentos que la gente ya come. Una gran parte se halla en las comidas procesadas y en las que se comen fuera de casa", anotó Ix.

Otra experta se mostró de acuerdo.

"Normalmente pensamos que el sodio es la sal de la mesa", señaló Samantha Heller, nutricionista clínica principal del Centro Médico Langone de la NYU, en la ciudad de Nueva York. "Pero muchos alimentos contienen cantidades sorprendentemente altas de sodio, entre ellos los dulces, los panes y los cereales", anotó.

"Más de dos tercios del sodio de nuestras dietas provienen de alimentos procesados como las sopas enlatadas, las pizzas congeladas, los productos horneados, las comidas congeladas, todo lo que sea instantáneo, y la comida de los delicatesen y los restaurantes", añadió Heller.

Los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) de EE. UU. afirman que reducir la ingesta de sodio podría prevenir miles de muertes al año, enfatizó Heller.

"Elegir más alimentos integrales y sin procesar que cocinemos en casa puede hacer mucho por reducir la sal", sugirió Heller. "Compare las etiquetas. Por ejemplo, algunos cereales para el desayuno tienen hasta 290 mg de sodio por porción, frente a otros que tienen 0 mg por porción. En lugar de sal, sazone las comidas en casa con limón, vinagres, hierbas, especias, jalapeños, ajo y cebollas".

Sin embargo, tras revisar la evidencia sobre las recomendaciones actuales respecto a la ingesta de sal, el comité halló que los estudios tenían problemas, entre ellos la forma en que se llevaron a cabo y el bajo número de casos en que la sal en realidad tuvo que ver con un resultado de salud, explicó Strom.

Sin embargo, el comité del IOM concluyó que:

  • Un consumo alto de sal se relaciona con un mayor riesgo de enfermedades cardiacas.
  • No hay evidencia concluyente de que consumir 2,300 mg de sal al día aumente ni reduzca el riesgo de enfermedades cardiacas, accidente cerebrovascular o muerte.
  • Muy poca sal podría aumentar el riesgo de más problemas cardiacos entre las personas que están siendo tratadas por la insuficiencia cardiaca.
  • No hay evidencia convincente de que las personas con diabetes, enfermedad renal, enfermedad cardiaca, hipertensión o prehipertensión, o los que tienen a partir de los 51 años de edad o que son negros deban reducir su consumo de sal a 1,500 mg o menos al día.
  • Se necesita más investigación para determinar si entre 1,500 y 2,300 mg de sal al día es la cantidad óptima.
El Instituto de la Sal se alegró ante el hallazgo de que muy poca sal podría en realidad dañar a la salud.

"Es bueno ver que este informe advierte contra los esfuerzos por reducir el sodio de manera drástica para hacer que las personas consuman unos niveles de sodio de 1,500 mg al día, que son peligrosamente bajos", señaló en una declaración el vicepresidente de ciencias e investigación del instituto, Morton Satin. "No hay una justificación científica para una reducción de sodio en toda la población a niveles tan bajos, y el reconocimiento de los expertos del IOM de que unos niveles tan bajos pueden resultar nocivos podrían ayudar a las organizaciones excesivamente celosas a evitar unas recomendaciones tan arriesgadas".

El Instituto de Medicina provee consejos independientes, objetivos y basados en la evidencia a los legisladores, los profesionales de la salud, el sector privado y al público.

Más información

Para más información sobre la sal, visite los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades de EE. UU.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com
© Derechos de autor 2013, HealthDay




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