Hipertensión maligna
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Definición
La hipertensión maligna es el aumento de la presión arterial a tal punto que produce daño a los órganos, particularmente al sistema nervioso, al sistema cardiovascular o los riñones. Uno de estos daños se denomina papiloedema, una afección en la que el nervio óptico que llega al ojo se inflama peligrosamente y pone en riesgo la vista.

Esta es una condición seria que requiere cuidado inmediato por parte de su médico. El tratamiento rápido puede prevenir problemas a largo plazo. Si no se trata, el daño causado por la hipertensión maligna ocurre rápidamente y puede ser grave, ya que deriva en daño orgánico de los vasos sanguíneos, los ojos, el corazón, el bazo, los riñones y el cerebro. En especial, se puede sufrir insuficiencia renal , ya que los vasos sanguíneos dentro de los riñones son muy sensibles a la hipertensión arterial.

Sistema cardiovascular y riñones

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Causas
Además de la hipertensión arterial , las afecciones que producen hipertensión maligna incluyen:
  • Antecedentes de trastornos o insuficiencia renal
  • Tomar ciertas drogas o medicamentos, como cocaína, anfetaminas, inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO) y anticonceptivos orales
  • Antecedentes de enfermedades vasculares del colágeno
  • Mujeres embarazadas con preeclampsia y eclampsia
  • Feocromocitoma
  • Trastornos de la médula espinal
  • Coartación o disección de la aorta
  • Estenosis de la arteria renal o estrechamiento de las arterias que van a los riñones
  • Omisión de las dosis de medicamentos antihipertensivos recetados, especialmente de los betabloqueantes o la clonidina (Catapres), lo que puede producir un efecto rebote. El incumplimiento de la posología de los medicamentos es la causa más frecuente de emergencias hipertensivas.

Factores de riesgo
Un factor de riesgo es aquello que incrementa su probabilidad de contraer una enfermedad o afección. Usted tiene más probabilidades de padecer hipertensión maligna si ya tiene hipertensión esencial, es decir presión arterial elevada de al menos 140/90. El riesgo es mayor si usted es:
  • Hombre
  • Afroamericano
  • Fumador

Síntomas
La hipertensión maligna produce síntomas observables, entre ellos:
  • Dolor en el pecho
  • Dificultad para respirar
  • Dolor de cabeza
  • Problemas visuales
  • Náuseas y vómitos
  • Adormecimiento/hormigueo en las piernas, brazos, rostro

Específicamente, la hipertensión maligna puede producir una afección llamada encefalopatía hipertensiva. Los síntomas de esta afección incluyen: cefaleas, vómitos, visión borrosa con papiloedema, cambios mentales como ansiedad , confusión, fatiga y convulsiones.

Si usted experimenta alguno de estos síntomas, no asuma que se debe a la hipertensión maligna. Estos síntomas pueden ser causados por otras afecciones, como un ataque cardiaco u otras enfermedades menos graves. Si usted experimenta alguno de ellos, consulte a su médico.

Diagnóstico
Su médico le preguntará acerca de sus síntomas y sus antecedentes clínicos, y le realizará un examen físico. Las lecturas de presión arterial probablemente sean muy altas. Las lecturas se tomarán ambos brazos, mientras está acostado y mientras está de pie. Se realizarán un examen minucioso del corazón con estetoscopio y un examen neurológico detallado. El examen visual puede relevar signos de hipertensión arterial, lo que incluye inflamación del nervio óptico o hemorragia dentro del ojo.

Las pruebas pueden incluir:
  • Análisis de sangre para conocer los niveles de nitrógeno ureico en sangre y creatinina y así saber si hay daño renal
  • Radiografía de tórax
  • Ultrasonido o ecocardiograma para ver el daño cardiaco
  • Análisis de orina para detectar los niveles altos de proteína, pequeñas cantidades de sangre o niveles anormalmente altos de ciertas hormonas
  • Electrocardiograma (ECG) para ver el funcionamiento eléctrico del corazón
  • Prueba dúplex renal o ultrasonido de las arterias del riñón para ver el bloqueo

Tratamiento
Como la hipertensión maligna es una emergencia médica, el tratamiento se debe recibir rápidamente. Las opciones de tratamiento incluyen:
  • Medicamentos intravenosos para la hipertensión arterial: el medicamento específico se eligen según la situación específica, por ejemplo, si hay daño renal o en otros órganos. Los posibles medicamentos podrían incluir:
    • Nitroprusiato de sodio o nitroglicerina
    • Betabloqueantes
    • Hidralacina
    • Labetalol
    • Vasotec (enalapril) e inhibidores de la enzima convertasa de angiotensina (ECA)
  • Medicamentos orales para la hipertensión arterial, una vez que se ha reducido la presión arterial de los niveles peligrosos
  • Diálisis

Si se le diagnostica hipertensión maligna, siga las instrucciones del médico.

Prevención
Para ayudar a reducir su probabilidad de desarrollar hipertensión maligna, tome las siguientes medidas:
  • Revise frecuentemente sus niveles de presión arterial.
  • Informe a su médico si tiene presión arterial elevada prolongada.
  • Tome todos los medicamentos prescritos para la presión arterial elevada periódicamente y evite omitir dosis.




RESOURCES:
American Heart Association

National Heart, Lung, and Blood Institute

CANADIAN RESOURCES:
The Canadian Hypertension Society

The Society of Obstetricians and Gynaecologists of Canada (SOGC)

References:
Elliot WJ. Clinical features and management of selective hypertensive emergencies. J Clin Hypertens . 2004;6(10):587-92.

Tuncel M, Ram VC. Hypertensive emergencies: etiology and management. Am J Cardiovasc Drugs . 2003;3(1):21-31.

Van den Born BJ, Honnebier UP, Koppmans RP, van Montfrans GA. Microangiopathic hemolysis and renal failure in malignant hypertension. Hypertension . February 2005;45(2):246-51.

Last Reviewed septiembre 2012



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