Hierro y Función Mental
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El elemento hierro es esencial para la vida humana. El hierro es una parte integral de la hemoglobina, la proteína transportadora de oxígeno encontrada en los glóbulos rojos. La deficiencia considerable de hierro causa una reducción en el tamaño de los glóbulos rojos y contenido de hemoglobina conocida como anemia por deficiencia de hierro; esto a su vez causa fatiga, depresión, inmunidad reducida, función mental deficiente y muchos otros síntomas. La anemia por deficiencia de hierro a causa de desnutrición es un problema muy común en países en vías de desarrollo, especialmente entre niños. Sin embargo, en los Estados Unidos, la deficiencia ocurre más comúnmente entre mujeres en periodo de menstruación, a causa de la pérdida cíclica de sangre.

Con base en este hecho, los famosos anuncios de "sangre deficiente de hierro" de la década de 1950 y 1960 popularizaron la idea de que una mayoría de mujeres se podrían beneficiar por suplementos de hierro. Sin embargo, esta idea no tiene aceptación generalizada, ni mucho menos. Según la sabiduría médica convencional, la deficiencia de hierro no causa síntomas hasta que llega al punto en el que causa anemia. Además, durante la década de 1980 y 1990, se desarrolló una teoría que afirmaba que el exceso de hierro puede incrementar el riesgo de enfermedades cardiacas y apoplejías. El valor de los suplementos de hierro para mujeres sin anemia por deficiencia de hierro por lo tanto es bastante controversial.

La situación ha comenzado a cambiar en años recientes. La teoría del incremento en ataques cardiacos por exceso de hierro ha comenzado a perder terreno, y al mismo tiempo, evidencia cada vez mayor, sugiere que la deficiencia marginal de hierro en realidad sí causa problemas.

El cuerpo almacena hierro en forma de ferritina. Evidencia en acumulación indica que las mujeres no anémicas con niveles bajos de ferritina en realidad podrían sentirse un tanto cansadas, y que la complementación de hierro podría incrementar su energía y rendimiento físico. Por lo tanto, los anuncios de "sangre deficiente en hierro" se han reivindicado parcialmente. Además, un estudio publicado en marzo de 2007 sugiere que los suplementos de hierro podrían mejorar la función mental en mujeres no anémicas con baja ferritina.

Este estudio, reportado en el American Journal of Clinical Nutrition , evaluó a 149 mujeres con niveles variantes de hierro almacenado; que variaba de hierro adecuado a deficiencia leve hasta verdadera anemia por deficiencia de hierro. Todos los participantes recibieron ya sea suplementos de hierro o placebo en un periodo de 16 semanas.

Al comienzo del estudio, los exámenes de función mental mostraron una relación directa entre el estado de hierro y la función cerebral. En promedio, los participantes con anemia rindieron menos en estas pruebas, mientras que los participantes con deficiencia leve de hierro rindieron a medias y aquellos con hierro adecuado rindieron mejor. Al final del estudio, el rendimiento mejoró marcadamente entre aquellos que mostraron un incremento en acumulaciones de hierro. En otras palabras, aquellos que tenían deficiencia de hierro (ya sea anémicos o no) se beneficiaron con suplementos de hierro más de lo que se beneficiaron con placebo. Sin embargo, quienes no tenían deficiencia no mostraron mejoría.

La conclusión: No tome suplementos de hierro a menos que los exámenes de laboratorio muestren que en realidad tiene deficiencia. Sin embargo, revise las medidas de almacenamiento de hierro (como ferritina), debido a que incluso la deficiencia leve de hierro, demasiado leve para causar anemia, podría dañar su función física y mental.




Referencias:
Murray-Kolb LE, Beard JL. Iron treatment normalizes cognitive functioning in young women. Am J Clin Nutr . 2007;85:778-87.




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