Prueba de ADN del VPH para la Detección del Cáncer Cervical
English Version


El cáncer cervical es una enfermedad en la cual las células cancerosas se desarrollan en el cuello uterino. De acuerdo con la American Cancer Society, se calcula que se diagnosticarán 12,200 nuevos casos de cáncer cervical invasivo anualmente y se estima que 4,100 mujeres morirán a causa de la enfermedad. Afortunadamente, el cancer cervical es completamente evitable si se detectan y tratan cambios de las células precancerosas.

El virus del papiloma humano (VPH) es la causa principal de casi todos los casos de cáncer cervical. En efecto, de los más de 100 tipos de VPH, más de 30 podrían transmitirse de una persona a otra a través del contacto sexual. En muchos casos, el VPH es inofensivo y no causa síntomas. De hecho, muchas mujeres jóvenes que se infectan con el VPH son capaces a disipar la infección a través de sus propios sistemas inmunológicos. Sin embargo, ciertos tipos en alto riesgo de VPH causan lesiones cervicales, las cuales, durante un periodo de tiempo, podrían desarrollar cáncer si no se tratan.

Durante más de 60 años, la prueba de Papanicolaou (Pap) ha sido una herramienta importante para la detección de lesiones cervicales cancerosas y precancerosas. Desafortunadamente, la prueba de Papanicolaou se ha relacionado con índices falsos negativos en 20% a 50% de los casos. Una prueba con un resultado falso negativo indica que la prueba de Papanicolaou es anormal cuando de hecho no se presenta dicha anormalidad. Entonces se les informa a las mujeres cuyas pruebas de Papanicolaou regresan del laboratorio con la designación ASC-US (células escamosas atípicas de significado indeterminado) que sus pruebas de Papanicolaou son anormales y que se requiere realizar pruebas de detección de seguimiento.

Se utiliza la prueba de VPH (la prueba de ADN con la prueba de Papanicolaou por Digene Corporation) en conjunción con la prueba de Papanocolaou. La prueba determina la presencia o ausencia de VPH y si el tipo de VPH que está presente es o no del tipo precanceroso.

La Prueba de VPH
La forma en que la prueba de VPH que se toma es muy similar a la de la prueba del Papanicolaou. Se introduce un cepillo cervical u otro dispositivo de recolección en el cuello uterino para recolectar células para su examinación. Después esta muestra se envía al laboratorio para su evaluación.

Un resultado negativo significa que no se detectaron tipos de VPH de alto riesgo que causan cáncer. Por lo tanto, su riesgo de desarrollar enfermedad cervical de alto grado antes de su próxima visita de rutina es extremadamente bajo.

Un resultado positivo de VPH podría significar un aumento en el riesgo de desarrollar cáncer cervical si se presenta el tipo precanceroso. En este caso, se necesitará mayor examinación con el fin de determinar si su cuello uterino muestra cambios precancerosos o cancerosos. Si no se detectan cambios, se le mantendrá en observación detenidamente para asegurar que se detecte cualquier cambio lo más pronto posible. Si se detectan cambios precancerosos, debe saber que están disponibles varias opciones de tratamiento altamente efectivos. Cuando se combina con la prueba de Papanicolaou, la prueba de Papanicolaou detecta casi todos los tipos de VPH precancerosos y los que causan cáncer.

Preguntas que Hacer a Su Doctor
Para averiguar si la prueba de VPH es la correcta para usted, asegúrese de preguntarle a su doctor lo siguiente en su próxima consulta médica:
  • ¿Soy candidata para una prueba de VPH como parte de mi programa de detección de cáncer cervical?
  • ¿Usted proporciona las pruebas de VPH como un seguimiento para ayudar a clarificar los resultados de pruebas de Papanicolaou no concluyentes?
  • Si tengo un resultado de prueba de Papanicolaou no concluyente, ¿puede pedirle al laboratorio que realice una prueba de VPH con la misma muestra del Papanicolaou?
  • ¿Mi seguro cubrirá la prueba de VPH?
  • ¿Puedo hablar con usted sobre las preguntas que podría tener con respecto al VPH y cancer cervical?




Fuentes Adicionales:
American Cancer Society

The American Congress of Obstetricians and Gynecologists

Centers for Disease Control and Prevention

National Cancer Institute

FUENTES DE INFORMACIÓN CANADIENSES:
Canadian Cancer Society

The Society of Obstetricians and Gynaecologists of Canada

Referencias
American Cancer Society. Cancer Facts & Figures. 2003;19-20.

Cancer Facts: Human papillomaviruses and cancer. National Cancer Institute website. Disponible en:
http://cis.nci.nih.gov/fact/3_20.htm . Accedido abril 11, 2003.

Cuzick J. Human papillomavirus testing for primary cervical cancer screening. JAMA . 2000;283:108-109.

Kulasingam SL, Hughes JP, Kiviat NB, et al. Evaluation of human papillomavirus testing in primary screening for cervical abnormalities. JAMA . 2002;288:1749-1757.

Manos MM, Kinney WK, Hurley LB, et al. Identifying women with cervical neoplasia: using human papillomavirus DNA testing for equivocal Papanicolaou results. JAMA . 199;281:1605-1610.

New testing strategy for cervical cancer: adding HPV test could improve accuracy. American Cancer Society website. Disponible en: http://www.cancer.org . Accedido abril 11, 2003.

Schiffman M, Herrero R, Hildesheim A, et al. HPV DNA testing in cervical cancer screening: results from women in a high-risk province of Costa Rica. JAMA . 2000;283:87-93.

Wright TC, Cox JT, Massad LS, et al. 2001 consensus guidelines for the management of women with cervical cytological abnormalities. JAMA . 2002;287:2120-2129.

Wright TC, Denny L, Kuhn L et al. HPV DNA testing of self-collected vaginal samples compared with cytologic screening to detect cervical cancer. JAMA . 2000;283:81-86.

Last Reviewed marzo 2011



Health Information Library content is provided by EBSCO Publishing, fully accredited by URAC. URAC is an independent, nonprofit health care accrediting organization dedicated to promoting health care quality through accreditation, certification and commendation.

 

This content is reviewed regularly and is updated when new and relevant evidence is made available. This information is neither intended nor implied to be a substitute for professional medical advice. Always seek the advice of your physician or other qualified health provider prior to starting any new treatment or with questions regarding a medical condition.

 

To send comments or feedback to EBSCO's Editorial Team regarding the content please e-mail healthlibrarysupport@ebscohost.com.