Cambios en el Estilo de Vida Para Controlar la Cirrosis
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Los cambios en el estilo de vida no pueden curar la cirrosis, pero pueden contribuir a retrasar o detener el avance de la enfermedad, reducir la gravedad de los síntomas y contribuir a evitar complicaciones.

Indicaciones Generales para Controlar la Cirrosis
  • Evite beber alcohol.
  • Siga una dieta equilibrada.
    • Evite los mariscos crudos.
    • Discuta acerca de la cantidad adecuada de proteínas que necesita ingerir. Según su condición, puede necesitar incrementar o disminuir la ingesta de proteínas.
    • Tome cualquier suplemento vitamínico o mineral recomendado por su médico.
    • Podría necesitarse una dieta baja en sal para reducir la retención de líquidos.
  • Reciba la aprobación de su médico para todos los medicamentos.
  • Vacúnese para la gripe, neumonía y hepatitis.
  • Eleve sus pies para reducir la inflamación.
Evite Consumir Alcohol
La mayoría de los casos de cirrosis en Norteamérica están relacionados con el abuso del alcohol. El abstenerse de consumir alcohol ayuda a detener el daño hepático.

Consuma una dieta balanceada
Una dieta adecuada puede ayudarle a regenerar el tejido hepático y puede reducir la severidad de los síntomas en una enfermedad más avanzada. Para reducir las probabilidades de infección, se le puede recomendar que evite los mariscos crudos y los platillos que los contengan, como el sushi. El pescado crudo puede estar contaminado con hepatitis A, y también con otros virus, bacterias y parásitos, lo cuales podrían alterar posteriormente la función hepática. Las ostras crudas pueden ser particularmente peligrosas.

En etapas tempranas de la recuperación, quizás se le recomiende que coma más calorías y proteínas que las que acostumbra. Se necesitan cantidades adecuadas de aminoácidos provenientes de las proteínas y otros nutrientes para regenerar el tejido hepático.

También se le puede aconsejar que tome complementos vitamínicos y minerales. Esto puede ayudar a corregir las deficiencias que pueden haberse desarrollado por la cirrosis misma o por cambios en sus patrones normales de alimentación que resultaron de su enfermedad.

Los suplementos y las bebidas nutricionales complementarias también pueden favorecer el crecimiento del tejido y su recuperación, pero no tome nada de esto sin el conocimiento y la aprobación del médico.

Ciertas vitaminas y minerales pueden ser problemáticos. Evite tomar cantidades excesivas de vitaminas A y D, e intente evitar los alimentos que han sido complementados con hierro.

En algunos casos, puede necesitarse de una dieta restringida en sal. La sal contribuye a la retención de líquido. Restringir el consumo de sal puede aliviar la inflamación relacionada con los líquidos en el abdomen y las piernas.

Si su enfermedad está avanzada, usted puede ser puesto bajo una dieta restringida en proteínas. Reducir la cantidad de proteínas que consume ayuda a disminuir la producción de desechos que contienen nitrógeno, como el amoniaco. En un hígado severamente dañado, la desintoxicación de amoniaco se ve afectada, lo cual puede conllevar a altos niveles de amoniaco en la sangre. Estos altos niveles de amoniaco, a su vez, pueden producir cambios mentales, conocidos como encefalopatía, los cuales pueden derivar en coma y la muerte.

Reciba la Aprobación de su Doctor para Todos los Medicamentos
No tome ningún medicamento, incluidos medicamentos de venta libre o remedios herbarios, sin la aprobación del médico.

El hígado se encarga de metabolizar los medicamentos. Cuando el hígado se daña a causa de la cirrosis, el metabolismo de los medicamentos puede verse alterado. Niveles peligrosamente elevados de medicamentos pueden permanecer en la sangre e interferir con los medicamentos que usted pueda estar tomando para tratar la cirrosis. Siempre cuente con el consentimiento de su doctor antes de tomar cualquier medicamento. Incluso las medicinas que parecen relativamente inofensivas, como el acetaminofeno (Tylenol) pueden ser peligrosas en algunas circunstancias. Esto se aplica también a todos los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE), como el ibuprofeno y el naproxeno.

Vacúnese contra la Gripe, Neumonía y Hepatitis
Usted debe vacunarse contra la gripe, neumonía y la hepatitis. Las vacunas ayudan a reducir su tendencia a infectarse así como la gravedad de la enfermedad en caso de que se infecte.

Eleve Sus Pies Para Reducir la Inflamación
La gravedad ayuda a reducir los líquidos de sus pies y piernas. Siéntese, relájese y eleve sus pies. Esto le ayudará a reducir la inflamación y a aliviar algo del dolor proveniente de piernas y pies inflamados.

Cuándo contactar al médico
Ponerse en contacto con su médico si:

  • Usted necesita ayuda para dejar el alcohol
  • Necesita ayuda para planear una dieta adecuada o si usted tiene preguntas acerca de alimentos o complementos específicos
  • Tiene preguntas acerca de determinados medicamentos o productos de venta libre.
  • Tiene preguntas sobre si debe o no vacunarse
  • La inflamación de sus pies y piernas es severa o si ésta no se alivia al elevarlos



References:
Cirrhosis. American Liver Foundation website. Available at: http://www.liverfoundation.org/abouttheliver/info/cirrhosis. Updated December 3, 2012. Accessed April 24, 2013.

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Neuschwander-Tetri BA: Lifestyle modification as the primary treatment of NASH. Clin Liver Dis. 2009;13:649-665.

Last Reviewed April 2013



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