Otros Tratamientos Para la Varicela
English Version

Para la mayoría de las personas, la varicela generalmente es poco severa y no requiere de intervención, aparte de medidas para la comodidad. Los tratamientos para mejorar la comodidad incluyen:

Para Reducir la Comezón Ocasionada por el Sarpullido:
  • Con frecuencia se administran antihistamínicos (jarabe o cápsulas de difenhidramina) para reducir la sensación de comezón. Muchas veces éstos pueden causar somnolencia.
  • Las compresas húmedas y tibias pueden ayudar.
  • Los baños tibios de Aveeno (avena coloidal) o baños de carbonato podrían ofrecer algo de alivio.
  • La loción de calamina se usa comúnmente, pero no se ha comprobado su efectividad.
Para Evitar Infecciones Ocasionadas por el Sarpullido:
  • Evite rascarse tanto como le sea posible.
  • Mantenga sus uñas cortas.
  • Unos guantes o manoplas pueden ser especialmente útiles para los niños pequeños.
Cuándo Contactar a Su Proveedor de Servicios de Salud
Contacte a su médico o a otro profesional médico inmediatamente si ocurren complicaciones severas. Los síntomas serios asociados con la varicela y que quizás requieran de atención médica inmediata incluyen:
  • Sarpullido similar al pus (lo que puede indicar una infección bacteriana secundaria)
  • Úlceras en los ojos
  • Fiebre elevada
  • Dolor de cabeza severo
  • Confusión o letargo inusual
  • Vómito persistente
  • Dificultades para respirar o tos severa
  • Dolor en el pecho




Referencias:
American Academy of Family Physicians website. Disponible en: http://www.familydoctor.org .

Centers for Disease Control and Prevention website. Disponible en: http://www.cdc.gov .

The Merck Manual of Medical Information. 17th ed. Simon and Schuster, Inc.; 2000.

Last Reviewed octubre 2012



Health Information Library content is provided by EBSCO Publishing, fully accredited by URAC. URAC is an independent, nonprofit health care accrediting organization dedicated to promoting health care quality through accreditation, certification and commendation.

 

This content is reviewed regularly and is updated when new and relevant evidence is made available. This information is neither intended nor implied to be a substitute for professional medical advice. Always seek the advice of your physician or other qualified health provider prior to starting any new treatment or with questions regarding a medical condition.

 

To send comments or feedback to EBSCO's Editorial Team regarding the content please e-mail healthlibrarysupport@ebscohost.com.