La Realidad de la "Euforia del Corredor"
English Version


El ejercicio es una droga potente. Seduce a muchas personas con su estado similar al Zen, un sentimiento que fue llamado con cariño con el nombre de "euforia del corredor" en la década de 1970. Con frecuencia la atracción del ejercicio es tan fuerte que puede transformar a entusiastas en adictos.

"Soy adicta a la euforia del ejercicio," dice Vanessa de 22 años de edad. "No puedo esperar a subirme a la bicicleta de modo que pueda empezar a sentirme bien. No estoy seguro por qué sucede, pero es como una sensación de alivio."

Es del conocimiento común que el ejercicio produce tantos beneficios mentales como físicos. Existe algo sobre el ejercicio que nos hace sentir mejor. Pero ¿qué causa esa sensación? Y ¿realmente podemos volvernos adictos a ello?

La Mítica Urgencia de las Endorfinas
Durante años, la mayoría de nosotros hemos creído que las endorfinas causan la urgencia (sustancias endógenas similares a las hormonas que se producen en respuesta al estrés o dolor). Debido a que el ejercicio es una forma de estrés, nuestros cuerpos liberan endorfinas cuando hacemos ejercicio. Los partidarios de la urgencia por endorfinas creen que estas moléculas cambian la forma en que nos sentimos, otorgándonos de ese modo esa euforia después de hacer ejercicio.

Jack Raglin, PhD, profesor asociado en el departamento de quinesiología en Indiana University en Bloomington, Indiana, sostiene que la urgencia por endorfinas es más un mito que un hecho. "Su cuerpo sí libera endorfinas cuando hace ejercicio," él dice, agregando que generalmente las endorfinas se liberan cuando los niveles de ejercicio son moderados o cuando las sesiones de ejercicio se alargan. "Pero no existe evidencia sólida que indique que las endorfinas cambien la forma en que no sentimos." Y rara vez las personas experimentan las sensaciones extracorpóreas que se relacionan con frecuencia con la euforia del ejercicio.

¿Todo Está en Su Mente?
Investigación indica que los factores psicológicos podrían ser una causa de la euforia del ejercicio. En un estudio publicado en el diario Health Psychology , investigadores en the University of Illinois Urbana-Champaign reclutaron a 46 mujeres estudiantes universitarias y las dividieron en dos grupos. Ninguna de estas mujeres hacía ejercicio más de una vez a la semana.

Todas las 46 mujeres se sometieron a pruebas de acondicionamiento físico en una bicicleta estacionaria. Sin importar cómo lo habían hecho, se les dijo a las mujeres de un grupo que tenían resultados excelentes. A las mujeres del otro grupo se les dijo que tenían resultados por debajo del promedio.

Varios días después, los investigadores les pidieron a las mujeres que volvieran a hacer ejercicio. A cada mujer se le recordó su desempeño anterior. Después cada 20 minutos durante un ejercicio en el Stairmaster, los investigadores les preguntaron a las mujeres cómo se sintieron. A las mujeres que se les había informado que lo hicieron bien en su primera prueba respondieron más positivamente que las mujeres que se les dijo que lo habían hecho de manera deficiente. Esa confianza podría contribuir a que las personas se sientan excesivamente bien después de hacer ejercicio.

"Estos resultados sugieren que los incrementos en la eficacia percibida (como dominio, competencia y control) son al menos una fuente de la respuesta psicológica positiva que se experimenta después de hacer ejercicio," dice Edward McAuley, PhD, profesor en el departamento de quinesiología en the University of Illinois y autora en jefe del estudio.

Adictos a la Sensación Eufórica
¿Pueden estas experiencias positivas, o esa euforia, volverse adictivas? Sí, dice Raglin. Sin embargo, los asuntos aparte de la experiencia de sentirse bien pueden causar que las personas abusen del ejercicio.

Otra teoría sugiere que las endorfinas causan la adicción al ejercicio. Cuando las personas hacen ejercicio, sus cuerpos liberan endorfinas y se sienten mejor. Al final, se acostumbran tanto a esa urgencia que tienen que hacer más ejercicio sólo para experimentar la sensación eufórica. De nuevo, Raglin advierte que ningún estudio apoya esta afirmación.

Así que si las endorfinas no son las culpables, entonces ¿qué es? Raglin dice que la psicología desempeña un papel mayor que la fisiología en causar que las personas hagan ejercicio con exceso. En otras palabras, ciertas personalidades podrían estar predispuestas a desarrollar una adicción al ejercicio. Por ejemplo, las personas con trastorno obsesivo compulsivo podrían ser más propensas a desarrollar una dependencia al ejercicio. Para otras personas, el ejercicio se vuelve un mecanismo de confrontación. "Sobrellevan su estrés a través del ejercicio," dice Raglin.

Cuando el Ejercicio No Se Vuelve Saludable
En 1979 el Dr. William P. Morgan analizó por primera vez la adicción al ejercicio o el exceso de ejercicio. Morgan estudió a los corredores y descubrió que el ejercicio excesivo puede causar daño físico y mental. Desde entonces, investigadores han aprendido que los atletas amateurs y serios en cualquier deporte pueden excederse en el ejercicio.

De acuerdo con Raglin, las personas que se exceden haciendo ejercicio exhiben tres características comunes:

  • Dependencia excesiva al ejercicio
  • Continuación del ejercicio cuando se lesiona o enferma
  • Síntomas de retraimiento cuando los niveles de ejercicio disminuyen o se interrumpen temporalmente

En lo esencial, el ejercicio se vuelve la prioridad número uno en la vida de los adictos al ejercicio y todas las actividades se programan alrededor del ejercicio. Con frecuencia ignoran las carreras, amigos, cónyuges y niños. De hecho, las personas que abusan del ejercicio incluso podrían mentir sobre sus patrones de ejercicio. Quizás no son capaces de hacer ejercicio en la mañana, así que cancelan una cita en la noche, inventando alguna excusa de modo que puedan hacer ejercicio.

"Cuando una persona no puede dejar de hacer ejercicio, se vuelve adicta," dice Carolyn Costin, MA, MEd, MFCC, fundadora y directora de the Monte Nido Treatment Center en Calabasas, California, quien trata la adicción al ejercicio y trastornos alimenticios.

Entre más se involucren con el ejercicio, con más intensidad se desarrollará su adicción. Debido a que nunca quedan satisfechos con la cantidad de ejercicio que obtienen, continúan incrementando la dosis. Con frecuencia sienten una pérdida de control y se vuelven tan dependientes a sus ejercicios que no pueden parar y no se detendrán, sin importar lo que cueste. En muchos de los casos, su dependencia al ejercicio no es evidente hasta que algo interfiere con su rutina diaria como su trabajo, familia o lesión.

También ignoran las señales de advertencia de la dolencia física. Incluso cuando se enferman o lesionan, continúan presionándose. Algunas veces las consecuencias por hacer ejercicio mientras se encuentra lesionado pueden llevar a la discapacidad física que evita realizar el ejercicio futuro, dice Raglin.

Un Hábito Saludable en General
Desafortunadamente, no existen cálculos sobre cuántas personas hacen ejercicio excesivamente. También existe poco reconocimiento del problema, en gran parte porque el ejercicio es un hábito saludable. "El problema se diagnostica con menos frecuencia," dice Costin. "Es difícil entender cómo algo tan positivo puede llegar a ser tan negativo."

Sin embargo, afortunadamente la mayoría de las personas que hacen ejercicio no se exceden en hacerlo. Pero, cualquiera que haga ejercicio, sin importar su nivel de acondicionamiento físico, puede experimentar esa urgencia de ser activo y vivir la vida a su máximo nivel.




Fuentes Adicionales:
American Council on Exercise

American Psychological Association

FUENTES DE INFORMACIÓN CANADIENSES:
Canadian Psychological Association

Healthy Living Unit

Fuentes de Información
Morgan WP. Negative addiction in runners. The Phys and Sports Med . Feb 1979:57-70.

Raglin J. The endorphin hype. IDEA Health & Fitness Source . March 1999:61-63.

Last Reviewed June 2010



Health Information Library content is provided by EBSCO Publishing, fully accredited by URAC. URAC is an independent, nonprofit health care accrediting organization dedicated to promoting health care quality through accreditation, certification and commendation.

 

This content is reviewed regularly and is updated when new and relevant evidence is made available. This information is neither intended nor implied to be a substitute for professional medical advice. Always seek the advice of your physician or other qualified health provider prior to starting any new treatment or with questions regarding a medical condition.

 

To send comments or feedback to EBSCO's Editorial Team regarding the content please e-mail healthlibrarysupport@ebscohost.com.